MODULO 2-REFLEXIÓN 1:
CÓMO CONVERTIRSE EN UN INSTRUCTOR EN LÍNEA SIN MORIR EN EL INTENTO
La experiencia del primer módulo, y lo que va de este, me ha dado una perspectiva mucho más realista de lo que puede resultar esta transición. Mi principal preocupación al respecto, son las dificultades que se generaron con el uso de las plataformas virtuales, ya que, como estudiante de los módulos, estoy pudiendo vivir la experiencia desde el lado del alumno y comprendo mucho mejor la insatisfacción, y hasta desesperación, que producen las dificultades de no poder cumplir con las tareas asignadas, en la forma como fueron previstas y por razones que están fuera de mi espacio de control. En este sentido, temo que, al ser instructor en línea, me convierta más en una agente de soporte informático, resolviendo y justificando problemas de ese tipo, o de relaciones públicas, dando la cara ante las irregularidades que puedan producirse y las quejas que razonablemente planteen los estudiantes, antes que hacer lo que verdaderamente me compete: facilitar y acompañar el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Tengo 40 años cumplido y, exactamente la mitad de ellos, los he dedicado a la docencia universitaria. A lo largo de estos años, he evolucionado desde la sociedad de la Edad de Piedra, en que usaba una pizarra y tiza como máxima tecnología, hasta la Sociedad del Conocimiento, pasando a trabajar con mis alumnos en redes sociales y todo tipo de plataformas informáticas, como complemento a mis clases presenciales en la UPC. Mi capacidad de adaptación, mi experiencia en el acompañamiento y guía de procesos educativos, la pasión y humor que le pongo al trabajo que realizo, y que son esenciales para la motivación de mis estudiantes; así como mi capacidad de seguir aprendiendo y mi naturaleza creativa, son fortalezas con las que podré enfrentar el cambio satisfactoriamente. .

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