martes, 30 de julio de 2013

Los mayores desafíos al comenzar a planificar la instrucción en línea


Uno de los principales desafíos que siento que tengo que enfrentar es la planificación, por lo detallada que debe ser la misma para que el estudiante cuente con toda la información necesaria sobre el programa de estudios y tenga conocimiento de lo que se espera de él. Actualmente, vengo haciendo la conversión de mi curso de Realidad Social Peruana y he tenido que enfrentar el reto de poner por escrito todo aquello que antes impartía de manera oral, en ambiente presencial, a mis estudiantes, lo cual me ha puso cara a cara con el desafío que ello implica y el tiempo de preparación que me exige  dedicar. Una de las ventajas que he encontrado es que, si bien la primera vez que se prepara el curso la dedicación que hay que tener para el diseño del mismo es muy exigente, luego de haberlo diseñado se simplifica el trabajo ya que,las sucesivas veces que lo imparta el tiempo de dedicación a su diseño será mucho menor.

El otro gran desafío que encuentro es el de organizar mi tiempo durante el desarrollo del curso, para poder acompañar el proceso de mis estudiantes en línea de manera que sientan un acompañamiento constante de mi parte. Creo que este es un reto primordial en la medida que la falta de un contacto cara a cara, hace que sea indispensable tener una presencia constante en el proceso de aprendizaje, para evitar la sensación de abandono o la deserción que podría producirse entre los estudiantes.




martes, 23 de julio de 2013


MODULO 2-REFLEXIÓN 1: 

CÓMO CONVERTIRSE EN UN INSTRUCTOR EN LÍNEA SIN MORIR EN EL INTENTO




La experiencia del primer módulo, y lo que va de este, me ha dado una perspectiva mucho más realista de lo  que puede resultar esta transición. Mi principal preocupación al respecto, son las dificultades que se generaron  con el uso de las plataformas virtuales, ya que, como estudiante de los módulos, estoy pudiendo vivir la experiencia desde el lado del alumno y comprendo mucho mejor la insatisfacción, y hasta desesperación, que producen  las dificultades de  no poder cumplir con las tareas asignadas, en la forma como fueron previstas y por razones que están fuera de mi espacio de control. En este sentido, temo que, al ser instructor en línea, me convierta más en una agente de soporte informático, resolviendo y justificando problemas de ese tipo, o de relaciones públicas,  dando la cara ante las irregularidades que puedan producirse y las quejas que razonablemente planteen los estudiantes, antes que hacer lo que verdaderamente me compete: facilitar y acompañar el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Tengo 40 años cumplido y, exactamente la mitad de ellos, los he dedicado a la docencia universitaria. A lo largo de estos años, he evolucionado desde la sociedad de la Edad de Piedra, en que usaba una pizarra y tiza como máxima tecnología, hasta la Sociedad del Conocimiento, pasando a trabajar con mis alumnos en redes sociales y todo tipo de plataformas informáticas, como complemento a mis clases presenciales en la UPC. Mi capacidad de adaptación, mi experiencia en el acompañamiento y guía de procesos educativos, la pasión y humor que le pongo al trabajo que realizo, y que son esenciales para la motivación de mis estudiantes; así como mi capacidad de seguir aprendiendo y mi naturaleza creativa, son fortalezas con las que  podré enfrentar el cambio satisfactoriamente. .